En la mayoría de los casos el proceso de pérdida auditiva es lento e indoloro, y sólo se advierte cuando ya no se oyen ciertos sonidos o no se comprenden todas las palabras.

 

 

                  Otros síntomas característicos son:

 

¿Pide a menudo a la gente que le repita lo que acaba de decir?

¿Se siente cansado e irritado después de una larga conversación?

¿Le cuesta seguir una conversación en situaciones de grupo,
 o en locales con mucha gente?

¿Le resulta difícil llevar a cabo una conversación telefónica?

¿Tiene dificultad para oír el timbre de la puerta o del teléfono?

¿Necesita subir el volumen de la TV o la radio?

¿Ha recibido quejas de los demás por hablar demasiado alto?

 

 

Si tiene o ha sentido alguno de estos síntomas


                        ¡NO ESTÁ SÓLO!

 

El 10% de la población sufre alguna disfunción auditiva.

El 90% de los problemas auditivos puede ser solucionado con un audífono.