Los audífonos se vienen utilizando desde hace mucho tiempo por personas de todas las edades, desde niños de 2 años hasta mayores de más de 90.

Una vez que el nuevo usuario ha pasado un plan de adaptación, totalmente personalizado, ajustado por su audioprotesista, y que suele durar entre 15 y 20 días, ya está preparado para utilizar el audífono continuamente, desde que se levanta hasta que se acuesta.

 

Las pilas de botón que utilizan los audífonos son fáciles de encontrar, y suelen durar entre 8 y 10 días. Es conveniente llevar siempre a mano alguna de repuesto.

 

IMPORTANTE: cuanto más utilice los audífonos, más natural le parecerá el sonido que percibe a través de ellos, y empezará a mejorar su capacidad de comunicación.