• QUE NO SE MOJEN. La humedad es una de las principales causas de las averías que se producen en un audífono.
• QUE NO SE CAIGAN. Es obvio que, tratándose de un aparato electrónico de gran precisión, una caída pueda causarle una avería importante.
• QUE ESTÉN SIEMPRE LIMPIOS. Es importante limpiarlos al quitarlos por la noche; en dos segundos de limpieza con el cepillito accesorio, nos aseguramos de que la cera no se vaya acumulando en el filtro y se forme un tapón que nos impida oír.
