• Que el Gabinete esté atendido por personal cualificado, es decir, audioprotesistas.
• Que cuenten con los medios necesarios para poder realizar todas las pruebas y exploraciones que se requieren para adaptar la prótesis adecuada (es imprescindible la audiometría vocal).
• Que se informe acerca de la pérdida auditiva del cliente y de los audífonos que mejor se ajustan a sus necesidades.
• Que le faciliten un plan de adaptación personalizado, y estén dispuestos a resolver
cualquier duda que pueda surgir.
